Your browser doesn’t support HTML5 audio.
El peronismo de San Miguel se encamina a una definición crucial el próximo 15 de marzo. Santiago Fidanza, candidato a presidente del PJ distrital y actual subsecretario de Organización Comunitaria en el ministerio de Andrés "Cuervo" Larroque, ratificó su decisión de ir a internas contra las conducciones tradicionales.
Con un discurso centrado en el fin de ciclo, Fidanza cuestionó una década de derrotas electorales y propuso una alternativa “con oxígeno” para el campo popular en un territorio históricamente esquivo.
Fidanza fue categórico al analizar el presente del partido en el distrito, buscando una renovación de figuras como “Juanjo” Castro, Franco Laporta y el “Gallego” Fernández. Según Fidanza, si bien su espacio “acompañó estos procesos en el pasado”, la “falta de resultados obliga a un recambio generacional y metodológico”.
“Son compañeros que han tenido un rol importante en los últimos 13 años, pero son 10 años en los que no hemos ganado ninguna elección”, sentenció Fidanza, justificando la falta de un acuerdo de unidad.
Para el funcionario provincial, al peronismo de San Miguel le falta un “proyecto alternativo de ciudad” que supere la mera representación electoral y se transforme en una organización con “conducción, método y organización”.
La propuesta de Fidanza no se agota en la estructura partidaria, sino que busca ser la plataforma de lanzamiento para recuperar la intendencia, hoy en manos de Jaime Méndez. En ese esquema, destacó la figura de Bernarda Meglia, una mujer que tiene una alta imagen positiva en el distrito.
“Queremos que el partido esté en función de esta renovación, de que haya gente nueva y joven con voluntad de cambiar la realidad. Bernarda viene trabajando en una propuesta para gobernar el distrito”, afirmó, vinculando directamente la elección del 15 de marzo con la construcción de una candidatura competitiva para las próximas ejecutivas.
De cara a la votación, Fidanza apeló a la mística de una generación que “no se rinde”. Su pedido al afiliado es que confíe en la posibilidad de construir un proceso diferente que devuelva al peronismo el protagonismo en la vida social y cultural de San Miguel. “La salida es no resignarse y trabajar para que haya, finalmente, un gobierno popular en el municipio”, concluyó.
La interna en San Miguel asoma como un test clave para medir el peso de la “renovación” apadrinada por sectores del gobierno de Kicillof frente a las estructuras territoriales clásicas del conurbano.