La provincia de Buenos Aires comenzó a sufrir las consecuencias del crecimiento del juego y la Legislatura prende las alarmas para evitar la propagación en jóvenes e infancias.
Con el inicio de la primera sesión extraordinaria del año, desde la Cámara de Diputados ponen el foco en la necesidad de abrir debate sobre este flagelo social y poner el foco en la prevención en dos franjas e tareas: niños y jóvenes.
La lucha contra la ludopatía infantil y juvenil, que se perfilaba como el tema estrella del verano, volvió a quedar en el tintero. Aunque en diciembre se aprobaron proyectos de bajo calibre, el palacio legislativo sigue sin parir una normativa que regule de fondo la actividad lúdica online.
En lugar de una ley, se anunció la creación de la comisión de ludopatía, un nuevo cuerpo técnico que tendrá la tarea de desempolvar y unificar las decenas de iniciativas que hoy descansan en los cajones de diversas comisiones.
Para muchos sectores de la oposición, esta movida es vista como una forma de “patear la pelota hacia adelante” ante un flagelo que no deja de crecer entre los jóvenes bonaerenses.
Sin embargo, pone como eje la conformación de políticas públicas que avancen en el complemento realizado por Loterías de la Provincia, que debe cumplir el rol social de combatir la adicción al juego y no incentivar el vuelco hacia ese flagelo.