La aprobación de la Reforma Laboral en la cámara de diputados no solo se vivió con euforia en las bancas de La Libertad Avanza, sino también en el palco oficial. La Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, encabezó la comitiva del ejecutivo que se hizo presente en el recinto para seguir de cerca el tramo final de la votación, acompañada por el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli.
La presencia de los funcionarios nacionales fue interpretada como un gesto de respaldo directo a la labor legislativa de Martín Menem y a los bloques aliados que garantizaron los 135 votos positivos.
Karina Milei mantuvo su perfil habitual de estratega silenciosa, pero no ocultó su satisfacción al conocerse el resultado. Su presencia ratifica la importancia que el “plan motosierra 2.0” tiene para el núcleo duro del gobierno.
El ahora jefe de gabinete se mostró muy activo dialogando con los legisladores oficialistas. Su ascenso desde la Vocería a la jefatura de ministros ha fortalecido el ala más ideológica del gabinete.
Por su parte, el ministro del Interior, pieza clave en la articulación con los gobernadores y los bloques de “fuerzas del cambio”, celebró la aprobación como un triunfo propio de la gestión política.
Junto a ellos también estuvo Eduardo “Lule" Menem, secretario de confianza de la presidencia y armador territorial de LLA.
La nueva mesa política que conformó el presidente Javier Milei se tradujo en la foto que bendijo la propia Karina Milei que, pese a no tener experiencia en la rosca política, logró imponer un modelo que puede disputar la conducción en distritos claves, como serán la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad.
Allí, Santilli se proyecta como el hombre que puede ir a disputar al peronismo con la bendición de Casa Rosada. Teniendo el antecedente de la legislativa de 2025, “el Colo” tiene aprobación de todos los sectores internos de La Libertad Avanza, aunque la interna violeta sigue a flor de piel.
Por su parte, Adorni aparece como el hombre que puede destronar al PRO tras más de 20 años a cargo de la Ciudad de Buenos Aires y enterrar el poder de los Macri en el distrito más rico del país.