La Junta Electoral del Partido Justicialista bonaerense terminó de delinear el mapa de la competencia territorial tras vencer los plazos de impugnaciones y oficialización de listas.
Según las resoluciones emitidas este jueves 19 de febrero, al menos once distritos irán a las urnas el próximo 15 de marzo para definir sus conducciones locales. Este escenario de internas, que atraviesa casi todas las secciones electorales, funciona como un termómetro de las tensiones que el liderazgo de Axel Kicillof y el consejo provincial, presidido por el propio gobernador, aún deben procesar en las bases.
La competencia se concentra mayoritariamente en municipios donde el peronismo es oposición, lo que libera las manos de los dirigentes locales para medir fuerzas sin la verticalidad que impone una gestión municipal.
Área Metropolitana: En la Primera sección, sobresale la interna en Tres de Febrero y San Miguel, mientras que en la Tercera habrá disputa en Morón, pese a los intentos de desestimación previos.
El interior bonaerense: La Segunda sección tendrá dos frentes abiertos en San Antonio de Areco y Zárate. En la Cuarta, la contienda se dará en Lincoln, mientras que la Quinta sección es la que más focos reúne con Balcarce, General Pueyrredón y Lobería.
Sur provincial: En la Sexta sección, las urnas se abrirán para definir la conducción en Coronel Suárez y Tornquist.
la elección del pj no es solo un trámite administrativo; es la antesala de la construcción política para el 2027. Habrá voto directo y participarán únicamente los afiliados empadronados hasta diciembre de 2025.
Además de Consejos distritales, se eligen congresales provinciales que serán clave para definir alianzas futuras.
Acá comienza a jugar el factor Kicillof, aunque el gobernador logró una lista de unidad para el Consejo provincial, las internas distritales medirán cuánto territorio propio logra consolidar el Movimiento Derecho al Futuro frente a las estructuras tradicionales.
con las boletas ya en proceso de impresión, el peronismo bonaerense entra en la cuenta regresiva para una elección que definirá el equilibrio de poder en el territorio.