Pese a la presión en la calle producto del paro general que dispuso la CGT contra la reforma laboral de Javier Milei, el oficialismo logró aprobar el proyecto en la Cámara de Diputados. La iniciativa cosechó 135 votos a favor, 115 en contra y ninguna abstención, tras un largo y tenso debate legislativo.
Lo cierto es que, aunque el cuerpo que preside Martín Menem le haya dando media sanción al proyecto, la iniciativa deberá retornar al Senado (que fue Cámara de origen) por la eliminación del artículo 44.
Recordemos que la iniciativa que cuenta con poco más de 200 artículos y cuenta con media sanción de la Cámara baja, introduce modificaciones en indemnizaciones, jornada, licencias, convenios y sistema sindical, además de un esquema de incentivos para la formalización del empleo.
Durante las intervenciones, la oposición advirtió que se trata de una ley anticonstitucional y un retroceso para los trabajadores.
Según los legisladores críticos, el proyecto debilita el movimiento sindical, reduce la negociación colectiva y beneficia a las grandes empresas en detrimento de los derechos laborales.
Por su parte, el sector oficialista y los bloques aliados destacaron que la reforma tiene un impacto estructural positivo, con capacidad para generar empleo formal, fomentar la modernización y ampliar la cobertura laboral.
Entre los beneficios que resaltaron se encuentran reducir la litigiosidad, optimizar el costo tributario del salario y promover la formalización laboral.
Indemnizaciones y FAL: Se redefine la base de cálculo de indemnizaciones y se crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para pagar sentencias judiciales en cuotas.
Licencias y control médico: Se elimina la reducción salarial por enfermedades no laborales y se refuerzan los controles médicos.
Salarios: Se debatió el pago por billeteras virtuales, aunque la medida quedó suspendida.
Jornada y vacaciones: No cambia la jornada legal; se habilita banco de horas voluntario y fraccionamiento de vacaciones.
Convenios y aportes: Prioridad a convenios por empresa o región; se mantiene la cuota sindical obligatoria.
Derecho a huelga: Se regulan servicios esenciales y actividades trascendentales con plan previo de ejecución.
Formalización: Incentivos para la formalización laboral y condonación parcial de deudas patronales.
Justicia laboral: Acuerdos homologados tendrán valor de sentencia, con topes a honorarios y reorganización progresiva del sistema.