La Confederación General del Trabajo (CGT) endureció su postura frente a la reforma laboral y convocó a una reunión clave para definir un paro nacional de 24 horas ante su inminente tratamiento en Diputados.
En el encuentro, adelantado con carácter de urgencia, los dirigentes sindicales analizaron el avance de la iniciativa que ya obtuvo media sanción en el Senado y debatieron posibles medidas de fuerza ante la posibilidad de que la Cámara baja la convierta en ley.
Desde la central señalaron que “están dadas las condiciones y generados los consensos colectivos para ir hacia una huelga nacional”.
La advertencia se produce en medio de crecientes presiones internas desde distintos sectores sindicales para endurecer la respuesta frente a una reforma que, sostienen, afectaría derechos y condiciones laborales.
En ese contexto, la CGT busca coordinar una medida de fuerza con el mayor grado de acatamiento posible, al tiempo que intenta consolidar un frente sindical amplio.
Algunos referentes señalaron que el paro, si se confirma tras la reunión del Consejo Directivo, podría coincidir con la sesión en Diputados y abrir un escenario de confrontación directa entre la CGT y el avance legislativo de la reforma.
Huelga en el horizonte
Si bien la central aún no confirmó la fecha de la medida, las señales que surgen de la cumbre gremial indican una clara disposición a avanzar hacia una huelga nacional como herramienta de presión política.
Sectores sindicales insisten en que la protesta debe ser contundente y con amplia adhesión para influir en el debate parlamentario.
En las próximas horas se espera la oficialización de la decisión y el anuncio forma sobre la convocatoria al paro general, en una definición que podría impactar tanto en el calendario legislativo como en la dinámica de negociación con el Gobierno.