La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, rompió el silencio tras el cimbronazo institucional en el INDEC y lanzó duras críticas al Gobierno nacional por suspender la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC).
En declaraciones a radio Rivadavia, la exdiputada afirmó que la decisión del ministerio de Economía de seguir utilizando la canasta de 2005, en lugar de la actualizada en 2018, afecta gravemente la confianza en las estadísticas oficiales y oculta el verdadero impacto de los aumentos en la clase media.
La renuncia de Marco Lavagna al frente del organismo, concretada esta semana en medio de fuertes discrepancias técnicas con el palacio de hacienda, fue el detonante de las críticas de Carrió.
La dirigente sostuvo que el actual índice subestima el peso de los servicios públicos y financieros, los cuales han pasado a ser “el componente más importante hoy en la canasta familiar de los argentinos”.
“La percepción de la sociedad te dice que la economía está estable en muchas cosas menos en los servicios. la gente te dice 'los servicios nos matan', pero eso no se ve reflejado en el índice antiguo", advirtió Carrió.
Según su análisis, gastos como luz, agua, alquileres y servicios digitales pueden absorber hoy hasta el 70% del salario, una realidad que el indicador vigente no capta adecuadamente al otorgarle una ponderación excesiva a alimentos en detrimento de los servicios domiciliarios.
La polémica se reavivó tras la publicación del IPC de enero, que arrojó un 2,9%, la cifra más alta de los últimos ocho meses. economistas de diversos sectores coincidieron con Carrió en que la postergación de la nueva metodología responde a una “especulación política” para evitar que el índice refleje con mayor dureza los recientes tarifazos.
“La verdad es que esto le quita credibilidad totalmente al INDEC”, sentenció la fundadora de la Coalición Cívica, comparando la situación actual con las intervenciones del pasado.