El gobernador Axel Kicillof asumirá la presidencia del partido justicialista de la provincia de Buenos Aires, tras sellarse este sábado un acuerdo de unidad que evita una interna desgastante. la negociación, que se intensificó en las últimas horas, establece un esquema de poder compartido: La vicegobernadora, Verónica Magario será la vicepresidenta primera, mientras que el kirchnerismo retendrá lugares clave con Máximo Kirchner al frente del Congreso Partidario y Federico Otermín en la vicepresidencia segunda.
Kicillof logró imponer como condición un respaldo explícito y casi unánime a su gestión provincial frente al ajuste de Nación, cerrando así el proceso de renovación de autoridades que tenía fecha para el 15 de marzo.
El acuerdo de cúpulas permitió ordenar el esquema de autoridades sin pasar por las urnas.
La resolución de la interna partidaria representa un respiro político para el peronismo bonaerense en un febrero de 2026 marcado por la conflictividad social y económica.
El acuerdo alcanzado este sábado desactiva la posibilidad de una elección interna que, debido a la depuración de padrones y las microdisputas logísticas, amenazaba con profundizar la fractura entre el kicillofismo y el sector de Cristina Kirchner.
Con Mariano Cascallares (Almirante Brown) en la Secretaría General y Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) continuando al frente de la Junta Electoral, el esquema busca un equilibrio entre los intendentes territoriales y la estructura militante.
Para Kicillof, esta presidencia es una herramienta de doble filo: le otorga la conducción formal del principal distrito del país, pero lo obliga a convivir institucionalmente con el kirchnerismo duro en un año clave para su proyección nacional hacia 2027.