La política geselina vuelve a ofrecer un espectáculo difícil de justificar. Jorge Rodríguez Erneta, exintendente de Villa Gesell, difundió en sus redes sociales un video donde se lo ve presentando avales para competir en la interna del Partido Justicialista, como si nada hubiera pasado en el medio.
El problema es justamente ese: sí pasó. Rodríguez Erneta no llega desde una trayectoria coherente dentro del peronismo, sino desde un recorrido reciente completamente distinto.
En las elecciones legislativas de 2025, el exjefe comunal reapareció como candidato a concejal dentro del frente “Unión y libertad”, un espacio referenciado en el senador bonaerense carlos kikuchi, dirigente identificado con el armado libertario en la provincia. Es decir: hace apenas unos meses buscaba votos desde un sello asociado al discurso “anti-casta”, y ahora pretende competir dentro de la estructura histórica del PJ. Una pirueta política que no parece responder a convicciones, sino a una lógica conocida: acomodarse donde haya lugar.
Esta maniobra de Rodríguez Erneta se produce en un contexto de extrema fragilidad institucional para el peronismo bonaerense, que hoy mismo atraviesa horas decisivas.
Mientras Jorge Rodríguez Erneta intenta reinsertarse en la estructura del PJ local, a nivel provincial la atención está puesta en la cumbre entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner en capital federal, donde se busca evitar la fractura definitiva del partido.
La jugada del exintendente de Villa Gesell es vista por sus detractores como un síntoma del “vale todo” que impera en los cierres de listas, especialmente tras haber quedado a las puertas del Concejo Deliberante en las pasadas legislativas bajo un sello libertario.
Según la cobertura local, el dirigente ahora vuelve a moverse hacia el peronismo tratándolo como un envase intercambiable, lo que genera un profundo malestar en las bases que aún digieren la derrota de 2025 frente al avance de las fuerzas del cielo.