El intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, expresó su rotundo rechazo al fallo del juzgado civil y comercial Nº 4 de Dolores que prohíbe la circulación de cuatriciclos, utv y camionetas 4x4 en la zona de “La Frontera”.
La medida judicial, surgida tras una presentación del ex director de la agencia nacional de seguridad vial, Pablo Martínez Carignano, busca impedir carreras, maniobras temerarias y eventos motorizados para proteger la seguridad pública.
Sin embargo, Ibarguren defendió la actividad como un “pilar cultural y económico” del distrito, argumentando que la prohibición perjudica al comercio y al empleo local por culpa de “unos pocos inconscientes”.
La resolución de la Justicia de Dolores obliga a un cambio de paradigma en el manejo de las playas del norte.
La controversia en Pinamar se da en un momento de extrema sensibilidad, con una temporada que, según datos del ministro Augusto Costa, registra una caída del 25% en el consumo.
Para el jefe comunal del PRO, clausurar el acceso motorizado a los médanos del norte no solo afecta una tradición turística, sino que también ahuyenta las inversiones de marcas automotrices que eligen la ciudad para sus lanzamientos de verano.
Mientras la Justicia exige que el municipio reglamente e impida actividades de riesgo, Ibarguren apuesta por un esquema de control y sanción estricta a los infractores, evitando una restricción total que, a su juicio, daña la competitividad del destino frente a otros puntos de la costa atlántica.