El Ministerio de infraestructura de la provincia de Buenos Aires oficializó este viernes el recalculo tarifario para las distribuidoras bajo jurisdicción provincial y las cooperativas municipales, con vigencia retroactiva al 1° de enero de 2026.
La medida, que surge tras el análisis del ente regulador OCEBA, traslada a las boletas los nuevos costos mayoristas de energía y transporte definidos por la Nación, e incluye una actualización del valor agregado de distribución (vad) para garantizar la operatividad del servicio.
Según el esquema aprobado, el incremento promedio ronda el 2,5% para usuarios residenciales en el AMBA y valores similares en el interior, mientras se mantiene el sistema de segmentación (N1, N2 y N3) a la espera de la implementación total del nuevo régimen de subsidios focalizados nacional.
La resolución ministerial establece los valores que regirán para los próximos meses en todo el territorio provincial.
La resolución del gobierno de Axel Kicillof se produce en un contexto de extrema tensión eléctrica, tras los cortes masivos que afectaron al AMBA durante el inicio del año nuevo.
El ajuste, justificado por la provincia como una obligación contractual para reflejar los precios estacionales del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), impacta en un momento de fragilidad económica donde el consumo masivo —incluido el de lácteos— muestra signos de retracción.
Para el kicillofismo, este aumento es un “pasaje de costos” inevitable ante las decisiones de la Secretaría de Energía de la Nación, aunque se incorporaron componentes locales como el Cargo de Transición Tarifaria y actualizaciones para fondos de obras financiados por agregados tarifarios, buscando evitar el colapso de las prestatarias bonaerenses.