En un giro inesperado que podría redibujar el mapa político del peronismo, Máximo Kirchner propuso que el propio Axel Kicillof sea quien lo suceda en la presidencia del partido justicialista bonaerense.
Tras meses de tensión y vetos cruzados, el líder de La Cámpora busca sellar la unidad argumentando que es “lógico” que el gobernador conduzca el órgano partidario si aspira a la presidencia en 2027. la propuesta surge pocas horas después de que el kicillofismo, reunido en La Plata bajo la bandera del Movimiento Derecho al Futuro, ratificara a Verónica Magario como su candidata preferida, dejando ahora la pelota en el techo de la Gobernación.
La jugada de Máximo Kirchner, comunicada inicialmente a su círculo íntimo y aún no formalizada al gobernador, representa un cambio de paradigma en la interna: al ceder el control del PJ, el diputado nacional le quita a Kicillof el argumento del ahogo partidario pero, al mismo tiempo, lo obliga a asumir el costo político de ordenar la interna en un año de crisis económica y fragmentación social.
Mientras tanto, la Junta Electoral del PJ decidió prorrogar hasta el 8 de febrero el plazo para la presentación de avales y candidaturas, otorgando una “ventana de oxígeno” para que las negociaciones entre el MDF y el kirchnerismo, mediadas por figuras como Federico Otermín, intenten llegar a una lista de unidad antes del 15 de marzo.