Trabajadores y trabajadoras del Astillero Río Santiago llevaron adelante una movilización hacia la Gobernación bonaerense rechazando la oferta salarial del gobierno de Axel Kicillof y declarando un paro por tiempo indeterminado.
La jornada, que incluyó cortes de tránsito en el centro platense, puso en evidencia el malestar de un sector que denuncia seis años consecutivos de pérdida del poder adquisitivo.
Sin embargo, luego que el Secretario General de ATE Ensenada, Francisco “Pancho” Banegas comunicara “el compromiso” del Gobierno bonaerense, el repudio de los manifestantes generó corridas y golpes entre los propios gremialistas.
La discusión terminó con Banegas escapando del lugar y varios focos de enfrentamiento que derivó en lesiones entre los propios trabajadores que se manifestaron.
Semanas atrás, en una asamblea realizada en la fábrica, trabajadores mostraron su enojo con la conducción gremial por nombramientos y recategorizaciones de trabajadores cercanos al gremio. El reproche pasó por una maniobra que intentó pasar por fuera de las vías habituales.
Esto se suma a que tampoco logra contener las demandas salariales de sus representados y la bronca por la falta de un reemplazo del Directorio, vacante desde la renuncia de Pedro Waseijko a mediados del año pasado.
El colectivo del Astillero Río Santiago detalló los puntos que motivaron la profundización de las medidas de fuerza.
La oferta oficial, que consistía en un 2% para los regímenes de insalubridad y la recategorización de operarios especializados con dos años de antigüedad, fue calificada de insuficiente por el colectivo laboral.
Los trabajadores del Astillero sostienen que, en un contexto donde el interior provincial registra canastas de alimentos por encima de los $800.000 y la inflación en productos frescos como las verduras llega al 100%, las propuestas actuales son "parches" que no revierten el deterioro acumulado.
Esta protesta se suma a la fractura del Frente de Unidad Docente por parte de la FEB y a la irrupción de nuevas precandidaturas en UPCN lideradas por Jesús Nieves, configurando un escenario de conflictividad gremial que asedia la gestión de Kicillof en el inicio de 2026.