La provincia de Buenos Aires se encamina a un inicio de año político intenso, con un debate de fondo sobre las reglas electorales y la insistencia del gobernador Axel Kicillof para habilitar nuevamente las reelecciones indefinidas.
El planteo oficial reactivó versiones sobre una reforma política más amplia que podría incluir la eliminación definitiva de las PASO, suspendidas solo para las elecciones de 2025, y la discusión sobre el sistema de votación.
En los pasillos legislativos coinciden en que este es el año para fijar las reglas de juego, a diferencia de lo ocurrido en 2025, cuando se introdujeron cambios en pleno año electoral.
Sobre la mesa aparecen tres ejes centrales: la posible implementación de la Boleta Única de Papel, la eliminación definitiva de las Elecciones Primarias bonaerenses y la modificación de la ley que limita las reelecciones consecutivas.
La Libertad Avanza impulsa tanto la boleta única como la eliminación de las PASO, con acompañamiento del PRO y la Coalición Cívica. Sin embargo, el peronismo cuenta con los números necesarios para bloquear el debate de la boleta única en el Senado.
Dentro del oficialismo, el tema más sensible es el de las reelecciones indefinidas. Aunque Kicillof empuja el cambio, el Frente Renovador mantiene reparos: fue impulsor de la ley sancionada en 2016 y se mostró inflexible en los intentos de modificarla durante el último año.
La izquierda rechaza de plano el paquete de reformas y lo considera una maniobra para sostener el statu quo. Otros espacios, como Nuevos Aires, aún no definieron postura, aunque coinciden en que cualquier cambio debería resolverse este año, cuando no hay elecciones en el calendario.