El Secretario General de la Unión Obrera Metalúrgica (OUM), Abel Furlán, prepara una reunión clave con el ala más combativa del sindicalismo para exigir un paro general en la primera semana de febrero.
La movida busca presionar a la conducción de la CGT y enviar una advertencia directa a los gobernadores que negocian con el ministro del interior, Diego Santilli, el apoyo al proyecto de “modernización laboral” que se debatirá en el senado el próximo 10 de febrero.
Furlán cuestionó que los mandatarios provinciales tengan la centralidad en una discusión que afecta directamente los derechos de los trabajadores, mientras gobernadores como Leandro Zdero (Chaco) y Alfredo Cornejo (Mendoza) ya mostraron disposición para acompañar la iniciativa oficialista.
El ala dura busca marcarle la cancha a la CGT y a los gobernadores aliados de la Casa Rosada.
El encuentro, que no pretende ser masivo pero sí de alto impacto político, contará con la presencia de referentes de peso como Pablo Biró (APLA), Graciela Aleñá (Viales), Guillermo Moser (Luz y Fuerza) y Edgardo Llano (APA).
La preocupación central del núcleo duro es el avance de la gira federal de Diego Santilli, quien busca asegurar los votos necesarios en la Cámara Alta mediante acuerdos de gestión con provincias como Salta y San Juan.
Los sindicatos consideran que la reforma es una “entrega de derechos” y plantean que la única respuesta posible es una medida de fuerza nacional antes de que el proyecto llegue al recinto.
Esta presión sindical se da en un momento de fragilidad para el empleo industrial, con terminales como General Motors y Volkswagen operando con suspensiones y recortes de plantel en territorio bonaerense y santafesino.