El Gobierno de la provincia de Buenos Aires presentó en Villa Gesell los primeros indicadores de la temporada de verano, que revelan un escenario crítico para el turismo bonaerense.
Según el informe difundido por el ministro de Producción, Augusto Costa, y el gobernador Axel Kicillof, la cantidad de visitantes cayó un 2,4% respecto al año pasado (90.000 personas menos), pero el dato más alarmante es el desplome del consumo, que registró una baja real del 21% en comparación con el verano 2025.
Esta tendencia se profundiza en los destinos de la costa atlántica, donde el retroceso del gasto alcanzó el 26%, reforzando la imagen de una temporada “gasolera” marcada por la restricción presupuestaria de las familias.
El informe ministerial desglosa una temporada de "supervivencia" para el sector comercial y hotelero.
Durante el periodo que va del 1 de diciembre al 12 de enero, la provincia recibió a 3,6 millones de turistas, una cifra que, si bien la mantiene como el principal destino del país, muestra un deterioro acumulado del 9% frente a los niveles de 2024.
Costa subrayó que no solo hay menos gente, sino que las estadías se acortaron significativamente, con caídas del 7% en la segunda quincena de diciembre.
Otro indicador que encendió las alarmas fue el uso de la billetera virtual Cuenta DNI: los gastos turísticos a través de esta plataforma cayeron un 40%, lo que evidencia que incluso los beneficios y descuentos provinciales no alcanzan para compensar la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación anual del 31,5%.