El bloque de Unión por la Patria continúa sin una conducción definida en el Senado bonaerense y la interna se concentra en dos cargos estratégicos: la presidencia del bloque y la Vicepresidencia 1° de la Cámara alta.
La indefinición se profundizó luego de que la vicegobernadora y titular del Senado, Verónica Magario, decidiera prorrogar hasta fines de febrero la convocatoria obligatoria para elegir a los vicepresidentes y fijar el calendario de sesiones.
Hasta diciembre, la presidencia del bloque estaba en manos de Teresa García y la Vicepresidencia 1° era ocupada por Luis Vivona, ambos dirigentes del kirchnerismo con mandato cumplido. Sin embargo, el escenario político cambió.
Este año, el gobernador Axel Kicillof busca ampliar su peso legislativo en una Cámara donde Unión por la Patria tiene quórum propio y pretende que al menos uno de esos cargos quede en manos del Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
La Vicepresidencia 1° no es un lugar menor: integra la línea sucesoria del Ejecutivo provincial y preside la comisión de Labor Parlamentaria, donde se negocia la agenda de cada sesión junto a los jefes de bloque. Desde el kicillofismo sostienen que la conducción del bloque les corresponde por acuerdos ya establecidos, mientras que desde La Cámpora insisten en sostener la dinámica que rigió durante 2024 y 2025.
Los nombres en danza
Kicillof impulsa con fuerza a Ayelén Durán, senadora desde 2019 y dirigente alineada con el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque. El kirchnerismo, en tanto, baraja tres alternativas: Emmanuel González Santalla, Sergio Berni y, con menos respaldo interno, Fernanda Raverta.
Para la Vicepresidencia 1°, el gobernador apuesta por el intendente en uso de licencia de Alberti, Germán Lago, mientras que La Cámpora busca colocar en ese lugar al jefe comunal de José C. Paz, Mario Ishii. Ambos asumieron sus bancas el pasado 10 de diciembre.